Aproximarse a unos pocos metros de lo que se podría llamar "infierno", eso es lo que ha hecho el realizador neozelandés Geoff Mackley. Con tan solo un traje de protección términa y una botella de oxígeno, ha estado durante aproximadamente 40 minutos en la boca del cráter viendo este espectáculo de lava.
Sin la equipación especial que llevaba no hubiera podido soportar más de 6 segundos. La temperatura era de 1150 grados centígrados.
La mayor aproximación a un volcán que jamás se ha hecho.
Sin la equipación especial que llevaba no hubiera podido soportar más de 6 segundos. La temperatura era de 1150 grados centígrados.
La mayor aproximación a un volcán que jamás se ha hecho.
Un riesgo que solo unos pocos están dispuestos a correr...




